* La tala de guadua amarilla afectó un área aproximada de 72 m² de un predio privado, impactando su estructura y función ecológica.
* Aunque el eucalipto estaba caído por desenraizamiento natural, el aprovechamiento de un árbol caído o aislado también requiere autorización, ya que cumple funciones ecológicas importantes.
* La tala de árboles en Colombia está regulada por el Decreto 1076 de 2015 y llevarla a cabo sin autorización constituye un delito ambiental. Además, una vez se realice la tala es necesario realizar una compensación ambiental en los términos solicitados por la CAR para cada caso particular.
Fusagasugá, 3 de mayo de 2026. #65AñosCumpliéndoleAlTerritorio.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) incautó 11.4 m³ de guadua amarilla, representados en aproximadamente 400 varas, y 2.1 m³ de eucalipto transformado en 150 postes. Estas incautaciones tuvieron lugar en zona rural del municipio de Fusagasugá y se hicieron efectivas dado que las personas encargadas de los predios no contaban con los permisos de aprovechamiento forestal requeridos.
En el caso de la guadua hallada en la vereda Mosqueral, al equipo técnico de la Dirección Regional Sumapaz se le informó que se trataba de una poda selectiva o manejo silvicultural; sin embargo, en la verificación en campo se pudo constatar que la intervención realizada corresponde a un aprovechamiento forestal de guadua amarilla (Bambusa vulgaris) sin autorización, evidenciado por el corte a ras de suelo de múltiples tallos y la acumulación de material vegetal producto de la tala. Esta actividad generó una disminución significativa de la densidad del guadual, afectando su estructura y función ecológica.
De acuerdo con la directora regional, Érika Álvarez, “si bien la guadua amarilla y el eucalipto son especies introducidas, eso no significa que se puedan talar sin autorización, pues cumplen funciones ambientales importantes para el equilibrio de nuestros ecosistemas. En el caso específico de esta guadua, aporta a la protección del suelo, el control de la erosión y la regulación hídrica, contribuyendo a la estabilidad de taludes y a la conservación de coberturas vegetales; además, es hábitat para diversas especies de fauna como aves, insectos y pequeños mamíferos, favoreciendo la biodiversidad local”.
De otra parte, en la vereda Piamonte se incautaron alrededor de 150 postes de eucalipto que serían usados para labores de cercado de fincas. Estos correspondían a dos árboles de eucalipto caídos por desenraizamiento natural y estaban siendo cargados a un vehículo tipo camión, pero las personas encargadas no contaban con el permiso de aprovechamiento forestal ni con el salvoconducto único de movilización de productos forestales.
Aunque el eucalipto es una especie introducida en muchos países y no forma parte del bosque nativo original, su remoción dentro de un bosque natural puede generar alteración del suelo, apertura del dosel y cambios en la dinámica ecológica si no cuenta con autorización ni plan de manejo. Además, la tala sin permiso constituye una intervención forestal no autorizada, independientemente de que el árbol estuviera en pie o caído, si se encuentra dentro de un área regulada o bajo categoría de conservación.


