Proponen reimpulsar el bambú en Misiones para más construcciones

Se recordó que el cultivo da una cosecha anual y crece muy bien en Misiones

Proponen reimpulsar el bambú en Misiones para más construcciones

Será a través de un evento a realizarse en Caraguatay con arquitectos y emprendores que detallarán ejemplos realizados en la región y en otros países
sábado 24 de mayo de 2025 | 5:00hs.
Por Victor Piris

El bambú, bien trabajado y aislado, puede sostener pesos importantes (como poste) y ser decorativo. Foto: Cristian Benson
El bambú, bien trabajado y aislado, puede sostener pesos importantes (como poste) y ser decorativo. Foto: Cristian Benson

La tacuara o bambú tiene múltiples usos y con las técnicas de manejo correctas permite una larga vida útil. Para dar a conocer sus cualidades en Caraguatay se realizará en junio un taller para productores, diseñadores, arquitectos y todo interesado en usar el material para construcciones. El empresario Cristian Benson es uno de los organizadores del evento e impulsor del mayor uso del material en Misiones. En diálogo con El Territorio adelantó que para demostrar los beneficios constructivos de los diversos tipos de bambú se construyeron un aula taller y hay otra en construcción para presentar a los asistentes al evento de difusión.

«El bambú se puede usar para una construcción sencilla, para finas agrícolas por ejemplo, pero también para un hotel de lujo. Estamos terminando una cabaña e hicimos hasta el cielorraso con bambú. Y pensamos hacer otra íntegramente con este material», explicó el también fundador de la Asociación del Bambú Argentino.

«Para mostrar todas las bondades del producto organizamos junto a varias entidades, como la Facultad de Ciencias Forestales de la Unam y la Municipalidad de Caraguatay entre otras, una serie de disertaciones. Van a venir arquitectas de Brasil a contar sus experiencias. Habrá también un contacto por video con Jorg Stamm, que es un maestro del bambú, alemán que vive en Colombia», adelantó el organizador.

Además de las conferencias, a realizadas en Puerto Benson en Caraguatay, se acotó que se podrá recorrer también una plantación de bambú para ver las variedades del cultivo.

«Vamos a comentar también las experiencias con algunos productos que estamos probando como tableros de bambú, tablas, tirantes. Estamos desarrollando algunos muebles de bambú. Son todos ejemplos basados ​​en experiencias que vi en otras partes del mundo. Es un recurso que puede aplicarse en todas las actividades y en Misiones crece muy bien», comentó.

Y remarcó que «lo importante es capacitarse para saber cómo manejar este material. Bien usado puede durar 100 años y más. Pero es importante saber cómo cortarlo, qué variedad usar, cómo secarlo, qué productos se le pueden aplicar para mejorar su conservación. Es frecuente el mal uso y entonces se tienen malos resultados».

Una caña al año

Benson resaltó que uno de los mayores beneficios para el medio ambiente es que el bambú es una planta que se regenera constantemente.

«El bambú que se utiliza es la caña madura, que ya ha tenido su proceso. Se corta una vez al año y luego la planta da otra cosecha. No es que se mata al cultivo, se saca la parte que ya ha crecido y madurado para dejar lugar a otra planta. Por esto es un cultivo totalmente sustentable y ecológico», explicó.

Resistencia y versatilidad

En cuanto a variedades, Benson recordó que en el mundo hay más de 1680 especies de bambú. «Cada variedad tiene su uso más recomendable, si quiero hacer un poste obviamente voy a buscar una variedad más gruesa. Si quiero hacer un mueble, me va a interesar más que sea un material maleable, que no sea tan rígido. Si quiero hacer un revestimiento tal vez me sirva algo más fino. Aquí (en su chacra) tenemos unas 600 variedades diferentes como ejemplo», comentó.

Sobre el interés entre productores en la provincia, el entrevistado recordó que hay varios que plantaron bambú en los últimos años. «Hay varios productores en esta zona, muchos entraron hace unos años con el plan bambú que hubo en su momento. Ahora con la formación de la Asociación del bambú Argentino tratamos de seguir orientando a los productores a seguir con la actividad. Todo es esfuerzo y cuesta bastante», comentó.

El empresario recordó que en su caso pudo viajar por varios países y ver diferentes experiencias con el cultivo. «Sería muy interesante si en el futuro se pudiera llegar a exportar la producción. El bambú es un material muy interesante y mueve un negocio de unos 40 mil millones de dólares por año en el mundo. Colombia por ejemplo exporta varas de bambú a Estados Unidos. Nosotros creo que también podríamos ser competitivos», sugirió.

Y anheló «Si tuviéramos reglas claras se podría generar una cadena de valor importante que permitiría a los agricultores diversificar sus cultivos, ofrecer a los jóvenes un recurso más para quedarse en sus localidades. En fin, movilizar empleos que hoy no existen», manifestó.

Benson reiteró que para la jornada del mes próximo (con temario a detallar en el Instagram @bambuargentino ) están invitando a «productores, inversores, profesionales, todos los actores potenciales de la cadena de valor a los que les puede interesar este invertir en bambú. Cómo material para construir es muy interesante porque en el futuro va a estar cada vez más controlado el uso de madera. El bambú es un excelente reemplazo», .

También hay comestibles

Hay especies de bambú comestibles, aunque no todas lo son. Lo que se consume de las plantas de bambú son sus brotes tiernos, que son una parte importante de la dieta en muchas regiones de Asia.

Estos brotes se pueden consumir como verdura, cocinados de diversas maneras.

Los brotes crudos no son comestibles ya que contienen glucósidos cianogénicos tóxicos. Cuando se cocinan estas sustancias se descomponen. Los brotes de bambú son muy usados ​​en la cocina asiática para hacer sopas, guarniciones o snacks.

Los brotes de bambú contienen un tipo de fibra llamada inulina. Se ha demostrado que esta fibra ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre al ralentizar la absorción de glucosa.

También hay comestibles

Hay especies de bambú comestibles, aunque no todas lo son. Lo que se consume de las plantas de bambú son sus brotes tiernos, que son una parte importante de la dieta en muchas regiones de Asia.
Estos brotes se pueden consumir como verdura, cocinados de diversas maneras.
Los brotes crudos no son comestibles ya que contienen glucósidos cianogénicos tóxicos. Cuando se cocinan estas sustancias se descomponen. Los brotes de bambú son muy usados ​​en la cocina asiática para hacer sopas, guarniciones o snacks.
Los brotes de bambú contienen un tipo de fibra llamada inulina. Se ha demostrado que esta fibra ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre al ralentizar la absorción de glucosa.

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El nuevo bambú que jubilará al hormigón: triplica la resistencia del acero y se usará para construir una tor re de 7 plantas

Inspirada en el icónico Gateway Arch de St. Louis, en EEUU, The Bowing Tower llegará a los 34 metros construida con bambú estructural y acero inoxidable.

Más información: Ni acero ni hormigón: este rascacielos de casi 200 metros será el más alto del mundo construido con madera

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Ismael Marinero – Publicada 14 mayo 202502:20h

En los últimos años, la industria de la construcción está experimentando toda una revolución que conduce hacia el uso de materiales alternativos al acero y el hormigón, impulsado por la urgencia de reducir su impacto ambiental y adoptar soluciones más sostenibles para frenar el cambio climático. Materiales como la madera maciza, el cáñamo y, más recientemente, el bambú estructural, han ganado protagonismo por su capacidad para combinar resistencia, estética y un menor impacto ecológico.

Entre ellos, el bambú destaca como un recurso renovable de rápido crecimiento, capaz de secuestrar carbono y ofrecer una resistencia que supera incluso a la de los materiales de construcción convencionales. En este contexto, ReNüTeq, una empresa con sede en St. Louis (Missouri, EEUU), ha anunciado un proyecto que aspira a marcar un antes y un después: The Bowing Tower, una torre de 7 plantas y 34 metros de altura, que será el edificio de bambú laminado estructural (SEB, por sus siglas en inglés) más alto del mundo.

El proyecto se inspira en las curvas catenarias invertidas del icónico Gateway Arch de St. Louis, diseñado por el arquitecto finlandés Eero Saarinen. Pero también han jugado un papel importante los recuerdos de infancia de Luke Schuette, fundador y CEO de ReNüTeq: «este diseño posiblemente se ha ido materializando en mi subconsciente desde que era un niño pequeño, cuando lo contemplaba [el Gateway Arch] con asombro y admiración cada vez que mi padre (el arquitecto Dennis Schuette) y yo conducíamos hacia la ciudad».

Una torre de bambú

The Bowing Tower aspira a convertirse en un hito arquitectónico que combina innovación, sostenibilidad y diseño inspirado en el contexto cultural de la ciudad. Diseñada por Schuette en colaboración con el arquitecto especializado en torres Sebastian Bildau, del estudio alemán Atelier Bildau, la estructura estará construida principalmente con SEB y acero inoxidable, materiales que garantizan tanto resistencia estructural como una estética elegante.

La torre contará con múltiples plataformas de observación a distintas alturas, un espacio para eventos, una cafetería y una biblioteca de materiales arquitectónicos, y aspira a convertirse en un punto de encuentro para residentes y visitantes que deseen disfrutar de las vistas panorámicas del río Mississippi y el Gateway Arch. De momento no se ha precisado cuándo empezarán las obras y cuándo puede estar acabado el edificio, aunque se estima que la construcción será rápida por la facilidad que ofrece el bambú estructural para ensamblarse con pernos sin necesidad de usar cemento, mortero u hormigón.

El diseño de The Bowing Tower

El diseño de The Bowing Tower ReNüTeq / Atelier Bildau Omicrono

De hecho, el SEB y las posibilidades que ofrece son la verdadera razón de ser de este proyecto. Desarrollado por ReNüTeq a lo largo de más de dos décadas, este material aprovecha las propiedades del bambú Guadua, una especie originaria de Latinoamérica conocida por ser una de las más grandes y resistentes del mundo. A diferencia del bambú Moso, comúnmente utilizado en Asia para muebles y otras aplicaciones no estructurales, el SEB se fabrica mediante procesos patentados que optimizan las fibras más fuertes del tallo del bambú, eliminando las fibras de menor resistencia para crear vigas, columnas y paneles de alta resistencia.

Este proceso, conocido como RadLam (Radial Laminated Bamboo), permite producir componentes estructurales con un módulo de elasticidad (MOE) de 4,000 ksi (27,579 MPa), más del doble que cualquier producto de madera maciza o madera diseñada. Según ReNüTeq, el SEB es hasta tres veces más resistente que el acero en términos de relación peso-resistencia, lo que lo hace ideal para estructuras de gran altura como The Bowing Tower.

Rápido crecimiento

El bambú Guadua, originario de países como Colombia, Ecuador o Guatemala, ofrece ventajas únicas que lo convierten en un material excepcional para la construcción sostenible. Con un diámetro medio de 17 cm y paredes del tallo de hasta 3,8 cm de espesor, el Guadua crece hasta 18 metros de altura en menos de 8 años, lo que lo hace significativamente más rápido que los árboles utilizados para extraer madera convencional.

Este rápido crecimiento permite una cosecha continua sin dañar el sistema de raíces, lo que estabiliza el suelo y previene la erosión, a diferencia de la tala de bosques que puede degradar los ecosistemas. Además, el Guadua tiene una capacidad excepcional para secuestrar carbono, capturando hasta 1,316 kg de CO2 por metro cúbico durante su ciclo de vida, según estimaciones de ReNüTeq. Como señala Schuette, “plantar más árboles no es el camino; debemos talar menos”.

Este tipo de bambú produce un 37% más de oxígeno que los árboles convencionales, lo que contribuye decisivamente a mitigar el cambio climático. Estas características convierten al Guadua en un material negativo en carbono, ideal para proyectos que buscan cumplir con las certificaciones de sostenibilidad más exigentes, como LEED o BREEAM.

La elección del bambú Guadua para The Bowing Tower también responde a su versatilidad y su aspecto. El SEB permite crear estructuras expuestas de grado arquitectónico, eliminando la necesidad de recubrimientos decorativos y resaltando la belleza natural del bambú. Las curvas orgánicas de la torre, descritas como una “sinfonía visual” por Atelier Bildau, reflejan las formas de la naturaleza y se integran de forma armoniosa con el paisaje urbano de St. Louis. Además, el SEB es resistente a la intemperie, lo que lo hace adecuado para aplicaciones exteriores como cubiertas, pérgolas y estructuras de observación. Su ligereza facilita el transporte y la instalación, reduciendo los costes logísticos y las emisiones asociadas con la construcción.

Diseño de The Bowing Tower

Diseño de The Bowing Tower ReNüTeq / Atelier Bildau Omicrono

El impacto de The Bowing Tower va más allá de su diseño innovador. Es una reivindicación de las posibilidades del SEB, con el que ReNüTeq lleva años trabajando en lugares como Colombia para la selección, cosecha y tratamiento del bambú. Para completar el ciclo, las instalaciones de la empresa en St. Louis y Frankfurt se dedican a la fabricación y ensamblaje de las distintas vigas y paneles, garantizando un control total de la cadena de suministro y una precisión milimétrica en las piezas que luego se ensamblan in situ en el lugar de la obra.

Así, The Bowing Tower no solo será el mejor ejemplo del potencial del SEB, sino que pretende convertirse en un catalizador para la adopción del bambú en el sector de la construcción a nivel global. Proyectos previos de ReNüTeq, como las estructuras de carga para vehículos eléctricos de BMW o el Farm Pavilion en St. Louis, ya habían demostrado la viabilidad del material en diversas aplicaciones.

Ver más en https://www.elespanol.com/omicrono/tecnologia/20250514/nuevo-bambu-jubilara-hormigon-triplica-resistencia-acero-usara-construir-torre-plantas/1003743749862_0.html

Técnico en guadua del SENA: arquitectura verde para un futuro sostenible

Con formación integral, apoyo económico y salida laboral inmediata, la Entidad impulsa la construcción ecológica.
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Formación integral, apoyo económico y salida laboral inmediata

En un taller lleno de sierras, taladros y estructuras en proceso, un grupo de aprendices construye más que edificaciones: edifica sueños. El programa técnico en Construcción, Mantenimiento y Reparación de Estructuras en Guadua, impartido por el Centro de Tecnologías para la Construcción y la Madera, transforma las vidas a través del conocimiento ancestral adaptado a la innovación sostenible.

Con una duración de 15 meses -nueve de formación lectiva y seis de etapa productiva-, esta titulación técnica responde a las necesidades actuales del sector. La escasez de mano de obra calificada y la baja competencia convierten este oficio en una opción viable para quienes buscan estabilidad y autonomía laboral. El enfoque abarca desde el dibujo técnico y la cimentación hasta seguridad laboral y normas de construcción.

“El que sabe de guadua consigue trabajo. Buscamos que los jóvenes se conviertan en contratistas, microempresarios y proveedores de un material que escasea en la región”, afirmó el instructor del programa Mauricio Bejar.

Los ambientes de aprendizaje están dotados de herramientas especializadas como sierras, ingleteadoras y máquinas diseñadas por los mismos aprendices. La guadua, a pesar de su apariencia simple, exige precisión y conocimiento técnico. Este oficio, considerado por muchos como artesanal, posee un alto grado de especialización que pocos profesionales dominan.

Durante la etapa productiva, los aprendices participan en proyectos con impacto real. Han construido un estadero que representa la insignia del programa, además de modelos de vivienda tipo muro tendinoso y parasoles funcionales con wi fi y estaciones de carga, pensados para mejorar la calidad de vida en el mismo centro.

Muchos buscan una oportunidad y terminan encontrando una vocación. El SENA les brinda todo: herramientas, materiales y sostenimiento económico. Esta inversión social, además de garantizar la permanencia en el programa, fortalece el tejido económico local.

El uso de la guadua como material de construcción va más allá de la estética. Representa una apuesta por la sostenibilidad, la autosuficiencia y la recuperación de saberes tradicionales. Este programa técnico capacita e inspira. Y lo hace con cada estructura levantada, con cada aprendiz que se convierte en líder de su propio proyecto.

“Yo no sabía nada de construcción. Hoy sueño con tener mi propio negocio y enseñar lo que aprendí”, compartió Ana Morales, aprendiz del programa. Como ella, decenas de jóvenes están construyendo un futuro firme sobre bases de guadua, ética, resiliencia y lo más importante: la protección del medio ambiente.

Oficina de Comunicaciones Regional Bogotá Angélica Aguado Bedoya/YMC/JAMM

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