Arquitectura tacuara en San Pablo de Guarayos

Arquitectura tacuara en San Pablo de Guarayos

El pasto arrogante que se cree árbol.

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    Guadua chacoensis. La especie de bambú que crece en la zona de Guarayos es ideal para la construcción. Fotos: Eduardo Schwartzberg.
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    La glorieta. Los vecinos y las autoridades se organizaron para mejorar la plaza del pueblo. Mediante el sistema de la minga, con apoyo de la FAN y asesoramiento técnico de Takwarti, se hicieron grupos de trabajo que avanzaron en la estructura que resta solamente techar.  Fotos: Eduardo Schwartzberg.
  • Algunos vecinos guarayos en su actividad cotidiana. Fotos: Eduardo Schwartzberg.
  • Los vecinos y las autoridades se organizaron para mejorar la plaza del pueblo. Fotos: Eduardo Schwartzberg.
  • La carpintería Tacwarti destaca en la comunidad cruceña de 200 familias; casas, muebles y artesa-nías llevan su marca. Fotos: Eduardo Schwartzberg.
  • Un plantín de tacuara que crece de semilla. Fotos: Eduardo Schwartzberg.
  • Una planta gigante que, bien cortada (en cuarto menguante, época seca), no muere y vuelve a crecer. Fotos: Eduardo Schwartzberg.
  • La bióloga Mariana Barba enseña la estructura del “pasto” que hay que saber cortar para no matar la planta y disponer de material seco y resistente. Fotos: Eduardo Schwartzberg.
  • Gente y tacuara. Las viviendas hechas con bambú, revestidas con barro y cal y techo de motacú. Fotos: Eduardo Schwartzberg.

Arquitectura tacuara

La Razón / Eduardo Schwartzberg

Un modesto cartel de madera indica la entrada a la comunidad de San Pablo, que bien podría llamarse Tacuara, tal la cantidad de este vegetal, comúnmente conocido como bambú, que rodea a la población de 200 familias (1.500 personas).

Es Santa Cruz y San Pablo está a 12 kilómetros de Ascensión de Guarayos, capital de la provincia homónima. A unos pasos del ingreso al pueblo destaca un taller de carpintería en cuyo frontis asoman estructuras de la especie leñosa. Se trata de Tacwarti (tacuaral, en la lengua nativa guaruyú), asociación de artesanos que desde 2004 trabaja en la construcción de viviendas y en artesanías basadas en la tacuara.

Siguiendo el camino de tierra en medio de San Pablo salen al paso las edificaciones hechas de tacuara. Las casas, techadas con hojas de motacú y revestidas con barro y cal, producen una sensación de simetría. Lo único que las diferencia es que algunas fueron adornadas con flores, como es el caso de la vivienda de Mario Abiyuna Vaca, el presidente fundador de Tacwarti.

La plaza es amplia y la glorieta central parece una telaraña. Los artesanos la levantaron con la técnica de las construcciones colombianas consistentes en uniones, soportes, estructuras fijas, concreto y varillas sin fin. No está acabada porque las constantes lluvias impiden recolectar las cuatro camionadas de hojas de motacú que se necesitan para coronar la obra, argumenta Mario, quien muestra orgulloso la creación arquitectónica que servirá para las reuniones comunales, sea bajo sol ardiente o lluvia inclemente.

En San Pablo de Guarayos se trabaja en el chaco sembrando maíz, arroz, yuca o plátano; además se caza y pesca para el autoconsumo. Entrada la tarde, se observa el retorno de algunos comunarios desde el monte, la escopeta colgada al hombro. Otros preparan la carnada con carne podrida para ir al río, convencidos de que no hay mejor anzuelo para atrapar pirañas. Muchos, si no todos los varones, pijchean la hoja de coca, un hábito adquirido como consecuencia de la llegada de colonos de occidente a esas fértiles tierras.

“El guarayo es hábil con las manos”, afirma la bióloga Mariela Barba, especializada en la tacuara. Ella fue parte del proyecto que la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN) ejecutó en la comunidad en 2009. “Se ayudó a Tacwarti con la maquinaria para trabajar con tacuara, además de darles elementos a los comunarios para el manejo del recurso”.

En 2006 se había hecho un proyecto piloto de capacitación, con la llegada de la arquitecta colombiana Mónica Guerrero, especialista en la construcción de cabañas, y del ingeniero costarricense Miguel Coto, experto en muebles y artesanías. Al propio tiempo se formó a la gente en la elaboración de un plan de manejo que incluye la selección, el corte y, en definitiva, el aprovechamiento sostenible del recurso natural. En 2012, la FAN trabajó para que toda la comunidad se constituya en actor importante de la preservación de la tacuara, junto a autoridades comunales, municipales e instituciones locales. Se organizó una minga (trabajo colectivo en favor de la comunidad) y así se levantó la glorieta de la plaza.

“Empezamos el proyecto con la Central Orgánica de los Pueblos Guarayos y el Centro de Organización Agrícola Tropical, con el apoyo financiero de Dinamarca”, explica Mario Ayuna (33 años), presidente de Tacwarti. La carpintería cuenta hoy con ocho artesanos. “Antes, usábamos la tacuara tradicionalmente, como los abuelos; ahora, la técnica ha mejorado, la unión para sostener el techo es perfecta, según distintas modalidades: pico de flauta, boca de pez y otras”.

La asociación ha edificado incluso en Santa Cruz de la Sierra: 170 m2 que pueden demandar tres meses, pues son pocos los que saben hacerlo. La construcción es más barata respecto a una de concreto o de madera; y es muy resistente. Tacwarti no produce de manera permanente por la inexistencia de un mercado que demande constantemente su trabajo. Con 200 hectáreas concedidas por la comunidad, cumple con pedidos expresos que se incrementan en el último cuatrimestre de cada año, indica el artesano Daniel Ribera, mientras no deja de trabajar en el lijado previo al barnizado de un marco de ventana.

En la plaza, Mario dibuja figuras irresueltas en la arena con una rama y con firmeza dice que lo único que falta es la aprobación legal de un plan de manejo, lo que permitirá aprovechar de mejor manera los recursos no maderables. “El plan ya se diseñó, pero seguimos esperando que se apruebe; sólo así vamos a incrementar la producción”.

En San Pablo, la gente camina sin apuro alguno, y las mujeres mayores exhiben su habilidad de equilibrar un gran racimo de bananos en la cabeza. Las llamadas telefónicas que se reciben en una cabina son anunciadas por una bocina que se escucha en todo el pueblo. Las madres o las hijas mayores peinan a los pequeños en la puerta de las casas. Pero, ni una comunidad indígena como es San Pablo huye de la influencia de la ciudad y del mundo. Esto se evidencia, por ejemplo, en las niñas que corren a la escuela con uniformes de camisa blanca y falda azul, y mochilas en las que lucen princesas de Disney, Mickey Mouse o las Monster High.

El paisaje sonoro de voces que se escapan por las ventanas de las casas, de risas de adolescentes reunidas en la plaza y de la naturaleza misma se rompe cuando dos mujeres se ayudan parar sacar una rockola a la puerta de la única casa que ofrece comida y bebida al forastero. Suena entonces la voz del mexicano Vicente Fernández interpretando la ranchera sobre ciertas mujeres divinas, la primera de muchas canciones que serán seleccionadas por la única pareja que come algo en el lugar.

Una monocotiledónea

La tacuara es un pasto de las familia de las gramíneas, monocotiledónea que no forma corteza ni madera. La especialista cruceña se refiere a ella como “un pasto arrogante que se cree árbol”, ya que puede crecer hasta 24 metros de altura.

El bambú es reconocido mundialmente como un material autosustentable y ambientalmente amigable. El boliviano Eduardo Achá, en su proyecto Bambú como material de alta tecnología, propone su uso en la aeronáutica, la naval, la energía eólica la y construcción civil (en lugar del acero para el hormigón armado).

El biólogo Moory Romero considera que la ciencia sólo está valorando los saberes ancestrales. Y su colega Barba indica que hay 24 especies del vegetal en el país, de las que se usa algunas sólo en la fabricación de instrumentos musicales. Del género Guadua, el bambú leñoso, existen diez especies importantes para la construcción, de las que la Guadua chacoensis está en San Pablo de Guarayos.

Barba alerta sobre peligros, como la presencia de aserraderos que tienta a los comunarios a dejar sus chacos y trabajar en actividades madereras no siempre legales. Asimismo, la llegada de colonos suele empujar a los guarayos a alquilar sus tierras o venderlas para cultivos intensivos. Por ello, el uso de la tacuara de forma sostenible se abre como la opción para la economía y el futuro de San Pablo.

http://www.la-razon.com/suplementos/escape/Arquitectura-tacuara-San-Pablo-Guarayos_0_1834616612.html

cotización guadua

Estimado cliente de GUADUA Y BAMBU COLOMBIA, anexo a este archivo encuentra las tarifas de nuestra guadua según proceso de inmunizado, corte y secado determinado en calidades. Si tiene alguna duda o pregunta por favor recuerde que trabajamos para servirle. Nota: todo nuestro material se despacha desde el eje cafetero colombiano, adicional fletes.

El 14 de mayo de 2013 13:27, wilber perez p <ppublicidad-1082> escribió:

SEÑOR(ES):

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Wilber Pérez PinedaDirector Creativo

Info:.
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Cel:. 314 820 9975

Turbo – Antioquia

TARIFAS GUADUA COLOMBIA 2013.pdf

casas en guadua

06 de mayo de 2013

Estimados señores,

Cordial saludo,

Frente a su solicitud le indicamos que hacer una vivienda en guadua o en maderas aprovechando los recursos naturales autorenovables es excelente ya que usted no piensa solo en su bienestar sino en el bienestar del mundo entero y de la fauna que día a día vemos en noticias como se deteriora. El tema no es un tema de ecología fanática sino de vivienda práctica, digna y que nos produzca bienestar además de ser hermosa conforme a nuestro gusto e impulso económico.

Soy de las personas que me encanta identificar lo natural practico entendiendo y haciendo una retrospectiva de cómo vivían los antiguos sin caer en el desequilibrio social, moral o intelectual y técnico.

Dios me ha enseñado que hay dos necesidades básicas del ser humano que siembre buscaremos sin importar la raza, dialecto, estado social o cultura… esto es comida y abrigo.

Cuando hablamos de comida hablamos de todo aquellos que nos da la fuerza y el ánimo en intelectual para vivir diariamente.

Pero si hablamos del abrigo hablamos de dos cosas: vestido y vivienda o techo. Eso sin importar si quiero una casa de 500 millones o una de 50, ni tampoco en la ropa que nos ponemos o la marca, sino en lo básico y necesario. Cuando tenemos esto satisfecha entonces tenemos una palabra sabía que se llama BIENESTAR, que quiere decir… estar bien.

Toda la Arquitectura y la Ingeniería se basan en dos cosas básicas:

· Arquitectura principalmente en geometría.

· Ingeniería principalmente en cálculos perfectos.

A que va todo este tema, a que necesitamos diseñar y calcular lo que deseamos tener y cuáles serán los gastos e impulso de este trabajo el cual debe producirnos desde el inicio del contrato BIENESTAR y también debe transformarse en ser agradable con nosotros y con el medio ambiente.

Soy partidario de la Bio-Construcción o Arquitectura Sostenible donde trabajamos y vivimos con la naturaleza creando el menor impacto posible con nuestro medio y aprovechando diariamente lo que nos ofrece la naturaleza desde el sol y la luna como la naturaleza tema que está muy olvidado entre el ruido y cemento de las ciudades que nos abaten con pitos y gastos altísimos de servicios creando no bienestar sino preocupación mensual y preguntas diarias del famoso CÓMO?

Finiquitando la idea y queriendo resolver su pregunta le resumo:

Necesitamos saber área o medidas de la construcción, ejemplo, 10m*10m ó tantos metros por tantos y uno o dos pisos. Es muy importante saber qué se desea hacer y qué gustos o ideas tiene a fin de ser más acertados frente lo que construiremos.

Algunos en ocasiones me preguntan: y qué es más económico?

Yo creo que el tema no es que es más económico sino qué es lo que quiero y obviamente mi deseo debe ser acorde al gasto que haré o de lo contrario serán como muchas construcciones quedan inconclusas; claro está que podemos pensar en un gasto lógico frente a un producto o acabado lógico terminado.

Siempre recomiendo tres manejos de contrato a fin de ser más medidos y exactos.

1) Boceto y diseño.

2) Calculo de materiales y costos.

3) Desarrollo y mano de obra.

Sé que si trabajamos de esta manera seremos más exactos y tendremos algo más lógico frente a nuestros gustos.

Si pensamos solo en dinero pues tengamos en cuenta algo según mi clasificación:

1) Barato: prefabricado o panel de guadua.

2) Económico: Bio-Construcciones.

3) Normal o Costoso: construcción convencional incluyendo la VIS.

Repito, el tema es que queremos y donde lo deseamos ya que una construcción sin importar el tipo no nos cuesta lo mismo en la ciudad, en un pueblo o en zona rural.

Anexo algunas imágenes que espero usted pueda disfrutar frente al tema que hablo de bioconstrucción y el cual espero sean de su agrado.

Quedamos atentos y esperamos servirle con el mayor gusto dándole atención debida a sus dudas o reguntas.

El 6 de mayo de 2013 19:13, Martha Garcia <totumasmarthagarcia> escribió:

. Señor Gustavo Teneche

Nos gustaría acceder al portafolio de casas en guadua construídas por usted. Planeamos construír dos casas en un conjunto cerrado en la ciudad de Cali. Nuestro interés: construcción contemporánea, techo en teja de barro, pisos en madera, fachada moderna, mezclando el bareque y ladrillo recocido Precio apróximado para una construcción de 100 m2 por cada casa.

Mil gracias,

MARTHA GARCIA
TEL 7029359´- 3108557914 Bogotá