MIDA forma a pequeños productores en manejo integral del bambú para uso agropecuario

El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), bajo la coordinación de Secretaría Técnica y la Agencia de Macaracas, en la provincia de Los Santos, desarrollaran una nueva iniciativa llamada “Red de Líderes Agropecuarios del Bambú Por un Azuero Sostenible y Resiliente”.

Esto con el apoyo de un grupo de especialistas y exbecarios panameños egresados del Fondo de Innovación para la Participación de Exalumnos del Programa Fulbright de Los Estados Unidos, con miras a generar capacidades en manejo agronómico del rubro con fines agrícolas y pecuarios.

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La presentación de este proyecto se llevó a cabo en la comunidad de Bombachito, corregimiento de Llano de Piedra, distrito de Macaracas, con el objetivo de fortalecer la resiliencia socioeconómica y agroambiental mediante el futuro desarrollo de escuelas de campo, enfocado en la formación de 50 líderes comunitarios en el uso del bambú como solución basada en la naturaleza.

El objetivo es que se conviertan en agentes multiplicadores en sus diversas agrupaciones, promoviendo la transferencia de conocimientos innovadores para la mitigación y adaptación al cambio climático en las áreas productivas, la implementación de estrategias globales de sostenibilidad que minimicen los conflictos ambientales en la región e impulsen modelos agroproductivos de economía circular, con la participación activa de pequeños productores, jóvenes y mujeres rurales.

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Durante un reciente encuentro, se trabajo en elaborar una hoja de ruta para el levantamiento de la línea base del proyecto en coordinación con los ingenieros Romina Ávila y Luis Pinzón, exbecarios del Programa Fulbright, técnicos de diversas unidades institucionales del MIDA de la provincia de Los Santos, que intervendrán en el acompañamiento de los beneficiarios y representantes de las tres organizaciones receptoras del plan de acción en bambú.

La jornada se desarrolló en dos etapas de trabajo, en primera instancia, la sensibilización por parte de los exbecarios, sobre los usos múltiples y beneficios que el bambú aporta la producción y valor agregado de las explotaciones agrícolas y pecuarias y una segunda parte de la jornada incluyó una gira a las áreas de un vivero de frutales y de conservación de pequeños cultivos de bambú en la reserva hídrica de la quebrada El Naranjal en Bombachito, zona que será utilizada para el futuro desarrollo de las escuelas de campo, en los próximos meses.

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En esta jornada también participaron el ingeniero Diomedes Domínguez, Secretario Técnico en representación del director regional del MIDA en Los Santos, doctor Audemio Palomino y una nutrida participación de técnicos de las unidades de Desarrollo Rural, Ganadería, Juventud Rural y de la Agencia de Macaracas, quienes formarán parte de la mesa técnica de seguimiento y acompañamiento de los productores.

Por parte de las Asociaciones estuvieron presentes los Jóvenes Rurales, Pedro José Vidal, presidente del Grupo Ambiental y Cultural de Llano de Piedra (GACLDP), Agapito Corrales del Grupo Agropecuario, Ecológico, Turístico y Artesanal de Bombachito (GAPETAB) y los productores Pedro Vidal Reyes, Presidente del Comité de Sub Cuenca del Río Tebario y Orday Acevedo del Comité Ambiental de Llano de Piedra.

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Ver mas en https://mida.gob.pa/2026/04/14/mida-forma-a-pequenos-productores-en-manejo-integral-del-bambu-para-uso-agropecuario/

Articulación institucional, clave para el desarrollo sostenible del sector de la guadua

Articulación institucional, clave para el desarrollo sostenible del sector de la guadua

Quindío
lunes, 13 de abril de 2026
Desde el Eje Cafetero se continúan generando espacios para seguir fortaleciendo la cadena productiva de la guadua en todo el país.

Estos encuentros permiten fortalecer la visión de la guadua, desde sus propiedades.

En una jornada de trabajo liderada por la Mesa Sectorial Cadena de la Guadua y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, diferentes actores de la cadena productiva de la guadua se reunieron para avanzar en la actualización de la reglamentación de la Ley 2206 de 2022, una normativa clave para el aprovechamiento sostenible de los guaduales y bambusales en el país.

El encuentro contó con la participación activa de integrantes de la Mesa sectorial de la Cadena de la Guadua, cuya secretaría técnica se ejerce en el departamento del Quindío, y en la que el SENA cumple un papel fundamental, articulando esfuerzos entre el sector productivo, gubernamental y académico. En este espacio participaron productores, empresarios, ingenieros forestales y representantes de corporaciones autónomas regionales, quienes aportaron su conocimiento técnico y territorial en torno al manejo de este recurso.

Andrea Patricia Sánchez Pinzón, secretaria técnica de la Cadena de Caucho y Guadua a nivel nacional y representante del Ministerio de Agricultura, explicó que el objetivo principal de la jornada que se llevó a cabo es consolidar una mesa de trabajo articulada que permita recolectar insumos para la reglamentación, especialmente en lo relacionado con los guaduales categoría tres, correspondientes a sistemas productivos.

“Buscamos establecer lineamientos claros, prácticos y accesibles que permitan un aprovechamiento más ágil y beneficioso para pequeños, medianos y grandes productores", afirmó.

Por su parte, Esteban Aristizábal, presidente de la Mesa Sectorial de la Guadua, destacó el papel del SENA como articulador clave en este proceso: “Estos espacios permiten construir criterios técnicos sólidos que impulsen la sostenibilidad, la industrialización y la atracción de inversión en el sector".

Así mismo, empresarios resaltaron la importancia de que la normativa tenga en cuenta las realidades del territorio, permitiendo ajustar los procesos regulatorios a las dinámicas del mercado y la producción.

El Quindío, protagonista en la producción de guadua

La guadua se consolida como el producto forestal más aprovechado en Colombia, alcanzando cifras cercanas a los 128.000 metros cúbicos producidos y comercializados anualmente, superando incluso a otras especies maderables tradicionales.

En este contexto, el departamento del Quindío se posiciona como líder en la producción nacional, aportando entre el 40 % y el 50 % de la guadua que se comercializa en el país. Aunque no cuenta con la mayor extensión de guaduales, sí registra uno de los niveles más altos de aprovechamiento, gracias al trabajo articulado entre autoridades ambientales, propietarios de guaduales y comercializadores de guadua.

Los municipios con mayor cobertura y producción comercial de guadua son, en su orden, Montenegro, Quimbaya, Calarcá y Armenia, abarcando aproximadamente el 66% del área en guadua angustifolia en el departamento.

Oficina de Comunicaciones Regional Quindío María Alejandra Vergara Gómez/JAGC/AKLC

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El bambú disminuye la toxicidad del cromo en el agua

El bambú disminuye la toxicidad del cromo en el agua

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Trabajo en conjunto de tres universidades

Un tallo de bambú, esta planta que crece veloz en los Andes colombianos, podría convertirse en una de las herramientas más efectivas para combatir la contaminación por metales pesados en el agua. Así lo demostró un equipo de investigadores liderado por el Dr. Manuel Arroyave Rodríguez, graduado del programa de Química y docente de la Universidad Nacional del Sur y científico del CONICET en Argentina, en colaboración con la Universidad del Quindío y la Universidad de Granada.

El trabajo, próximo a publicarse en una revista indexada internacional de alto impacto del área de la química ambiental, logró diseñar carbones activados a partir de residuos de bambú que no solo atrapan el cromo hexavalente (Cr(VI)), considerado uno de los metales pesados más peligrosos para la salud humana, sino que además lo transforman en su mayor parte en cromo trivalente (Cr(III)), una forma menos tóxica.

Omnipresente

El cromo hexavalente es un subproducto habitual de industrias como la galvanoplastia, el curtido de cuero y los procesos metalúrgicos. Su alta solubilidad en agua le otorga una gran movilidad en el medio ambiente, lo que facilita su incorporación en cadenas tróficas y fuentes de abastecimiento humano. “Es carcinógeno, mutagénico y teratogénico”, explica Arroyave. “De ahí la importancia de removerlo de nuestras aguas”.

Para abordar esta problemática, los investigadores partieron de un principio clave de la química de materiales: no todos los carbones activados son iguales, y sus propiedades dependen directamente de cómo se sinteticen.

El hallazgo

El equipo utilizó un sistema de pirólisis automatizado de la Universidad del Quindío para procesar residuos de bambú. Durante el proceso, variaron la temperatura de pirólisis —entre 300 y 700 grados centígrados— y emplearon diferentes agentes de activación química, como ácido fosfórico, hidróxido de sodio, ácido sulfúrico y fluoruro de zinc.

La caracterización de los siete materiales resultantes arrojó un resultado contundente: el carbón activado tratado con ácido fosfórico a 300 grados presentó la mejor combinación de alta porosidad y grupos funcionales superficiales. “A medida que aumentamos la temperatura, estos grupos funcionales se van perdiendo”, detalla el investigador. “Y son precisamente esos grupos los que generan afinidad química con el cromo”.

Adsorción

En las pruebas de adsorción, el ACP-300 alcanzó una capacidad máxima de 150 miligramos de cromo por gramo de material, un rendimiento significativamente superior al de los carbones activados con otros agentes químicos.

Pero el hallazgo más relevante surgió de los estudios de espectroscopía de fotoelectrones de rayos X (XPS), una técnica que analiza la química superficial. Los resultados mostraron que aproximadamente el 80% del cromo hexavalente adsorbido se reducía a cromo trivalente. “Estamos haciendo dos cosas al mismo tiempo: estamos adsorbiendo el contaminante y lo estamos transformando en una especie mucho menos tóxica”, explica Arroyave. “La reacción se da por un mecanismo de óxido-reducción, donde el cromo se reduce y los grupos fosforados de nuestro material se oxidan”.

Versátil

La investigación también demostró que las condiciones de síntesis son determinantes según el uso final del material. Mientras que el carbón activado sometido a pirolisis a 300 °C y activado con ácido fosfórico resultó óptimo para la adsorción de cromo, el carbón tratado a 700 °C y activado con ácido fosfórico, demostró ser más adecuado para aplicaciones electroquímicas.

“El profesor Jhon Jairo Prías Barragán, de la Universidad del Quindío, es un experto en el trabajo con bambú, utilizó el ACP-700 para desarrollar sensores de temperatura porque es más grafítico y conduce mejor la electricidad”, comenta Arroyave.

En colaboración con investigadores en España, el mismo material alcanzó un 77% de degradación del antibiótico tetraciclina mediante procesos electroquímicos, lo que evidencia el potencial de estos carbones activados para abordar distintos tipos de contaminantes emergentes.

Vocación

Arroyave Rodríguez cuenta que su vocación investigativa nació precisamente en esa institución, cuando realizaba su tesis de pregrado en el Laboratorio de Investigaciones en Postcosecha (LIP). “Allí surgió mi interés por la química aplicada a problemas reales. Ese proceso despertó mi vocación investigativa y me orientó hacia la química ambiental”. Luego llegó a Argentina para realizar su doctorado en Química mediante una beca del gobierno argentino, y tras estancias posdoctorados en Italia, España y Colombia, se vinculó a la Universidad Nacional del Sur como docente e investigador de tiempo completo. Hoy lidera una línea de investigación que busca, precisamente, devolver a Colombia parte de ese conocimiento acumulado.

Conjunto

El equipo trabaja en el desarrollo de Xerogeles de carbono, materiales sintetizados en laboratorio que permiten un diseño aún más preciso de la porosidad y la química superficial. Estos materiales están siendo evaluados en Argentina para la adsorción de arsénico y glifosato. El trabajo conjunto entre instituciones argentinas y colombianas evidencia el valor de la colaboración internacional para enfrentar desafíos ambientales comunes.

La metodología desarrollada, basada en la modulación de la porosidad y la química superficial de carbones activados obtenidos de biomasa residual, abre la puerta a aplicaciones específicas según la naturaleza del contaminante. El equipo continúa trabajando en nuevas líneas de investigación que incluyen materiales híbridos, con el objetivo de mejorar aún más el rendimiento en aplicaciones de remediación ambiental y desarrollo de sensores.

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