¿Es barato construir con Guadua?

Crosswater ecolodge
Crosswater ecolodge – Simón Vélez y equipo

Es fácil afirmar este juicio cuando no se tienen en cuenta muchos criterios. No es tan simple. El bambú gigante muy conocido en Colombia y endémico de esta región, la Guadua, es bien conocido como un recurso propio de sus fincas, crece prácticamente solo y no necesita mucho mantenimiento, ¿se consiguen guaduas a precios muy bajos?, si, precios tan bajos que parece que ni siquiera fuera un material valioso y hace pensar que las construcciones en dicho material son precarias

Pero estos precios bajos son en guadua sin limpiar, preservar, secar y otros procesos importantes para obtener una estética y durabilidad adecuada que debería tener toda construcción permanente.

Lleva trabajo limpiar las vellosidades, la tierra, los musgos, líquenes y plantas que están adheridos en la corteza de las guaduas. Se podría pensar que esta labor es meramente estética pero también tiene un impacto importante sobre la durabilidad del material pues la hace menos propensa a absorber humedad y con ella la aparición de hongos que la degradan además de que mejora adherencia de la superficie para la aplicación de recubrimientos protectores.

Las maderas siempre tendrán un contenido de humedad debido a su naturaleza higroscópica, una madera se considera seca cuando tienen un contenido de humedad de equilibrio con el ambiente y esto oscila generalmente entre 15 y 17%. Debido a la anatomía de la guadua que cuenta con predominancia de fibras en dirección a lo largo del tallo es normal que se presenten fisuras y rajaduras. Pero cuando se trabaja con guadua “verde” o sin secar esta probabilidad aumenta drásticamente y ocurre básicamente porque cuando se trabaja con guadua seca ya se ha seleccionado la que presenta menos fisuras y se descartan para otros usos las guaduas más afectadas lo que finalmente se traduce en costos.

La guadua también puede ser afectada por hongos y los rayos del sol. Para protegerla de esto generalmente se debe recurrir a materiales de recubrimiento como pinturas y barnices, y posiblemente tener que realizar mantenimientos periódicos dependiendo de la exposición en la que se encuentre.

Otro factor que influencia directamente el costo de una construcción en guadua es su diseño y acabados. A veces se recurre al uso de mayor o menor cantidad de palos de guadua según el efecto estético deseado y de uniones más simples o sofisticadas.

Debido a que la guadua es un material diferente al concreto, al acero e incluso a la madera de árboles, se requiere de mano de obra y diseño especializado. Un constructor que use materiales tradicionales generalmente no tiene el conocimiento para construir con guadua y éstos últimos son más escasos lo que generalmente incurre en mayores costos.

Puntarena Beach Club
Beach Club Buenaventura – Bahareque Arquitectura

En ciertas condiciones una guadua puede no durar mucho, a la intemperie dura unos dos años si está sin tratamientos. Es necesario entonces recurrir a procesos de preservado químico para prevenir el ataque de insectos. Otro proceso a sumar

Como dijo Simón Vélez alguna vez, la guadua es un material como lo es cualquier otro, con el mismo ladrillo se construyen tugurios y mansiones. Un material no determina el costo de una obra tan directamente como se piensa comúnmente

Es cierto que se pueden hacer obras muy pero muy baratas con guadua, pero generalmente así es su calidad también. Usar guaduas cortadas en cualquier época, sin lavar, preservar ni recubrir, para una obra que aunque tenga buena técnica e ingeniería constructiva podría no durar más de dos años, mientras que cuidar cada proceso anteriormente mencionado podría hacer que una construcción en guadua dure cientos de años, claro, con su reflejo en el costo y precio

La guadua tiene la ventaja de que no se necesitan de grandes maquinarias para su cosecha y se puede usar fácilmente sin realizarles los debidos procesos, lo que a permitido que muchas personas hagan obras muy precarias y temporales que si bien cumplen su función por tiempo limitado, contribuyen a una percepción que se ha generalizado de que la guadua es un material de mala calidad. Está en nuestras manos aprovechar bien este grandioso material y demostrar que es el material de mayor sostenibilidad ambiental en el mundo que puede contribuir a la edificación de obras de la mejor calidad.

 

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https://palakas.jimdo.com/2014/07/07/es-barato-construir-con-guadua/

9 formas de expresarte que te harán ver más inteligente

En el mundo hay muchas personas que parecen ser tan elocuentes que es fácil creer todo lo que dicen. Foto: Pixabay© dineroenimagen.com En el mundo hay muchas personas que parecen ser tan elocuentes que es fácil creer todo lo que dicen. Foto: Pixabay

En el mundo hay muchas personas que parecen ser tan elocuentes que es fácil creer todo lo que dicen.

No importa qué tan inteligente sean o, incluso, qué tan reales o convincentes en un sentido objetivo y estricto sean sus argumentos. Ellos tienen un poderoso secreto que sale a flote cada vez que exponen una idea.

¿Adivinas cuál es?

Saben coordinar su lenguaje verbal y no verbal con el propósito de persuadir.

A continuación, te presentamos 9 claves que estas personas saben aplicar muy bien, de acuerdo con Business Insider.

Bien ‘derechito’, pero relajado

¿A quién le creerías más?, ¿a alguien encorvado o a quien se para derecho? La forma en que te pares o te sientes dice mucho de tu seguridad, pues es la base de lo que dices.

Una posición decaída comunica una falta de confianza en ti mismo y en tus palabras. Pero al estar parado y relajado al mismo tiempo te colocas en un estado mental y físico en el cual las palabras fluyen (y los demás te perciben seguro).

Tu cabeza, siempre hacia arriba

La posición de tu cabeza es tan importante como qué tan derecho estés. Algunos refranes sostienen esta idea: «mantener la cabeza en alto», es símbolo de orgullo y determinación.

Enfócate en los otros

¿Cómo asegurarte de que los otros te escuchen? No sólo con hablarles fuerte y claro lo conseguirás. Si estás pensando en otra cosa o si tus ojos vagan por todo el lugar, no lograrás que se fijen en ti.

La clave es verlos directamente y dirigirte a ellos con toda la atención que quieres que te proporcionen.

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Habla fuerte

Esto es obvio y, aunque mencionamos que no sólo hablando fuerte y claro conseguirás atención, lo cierto es que si no lo haces, tampoco servirá de mucho que sigas al pie de la letra las claves anteriores.

Habla con voz suficientemente alta para que las personas más alejadas de ti puedan oír, pero no tan fuerte que sea incómodo para los que están cerca de ti.

Si no estás seguro de si el volumen que utilizas es el adecuado, pregunta a alguien en la parte posterior si te pueden escuchar.

Eso sí, nunca eleves demasiado la voz. Gritar te hace sonar como loco en vez de elocuente.

Enfatiza lo que dices con gestos apropiados

Usa tus manos para enfatizar los puntos clave. La forma más fácil de aprender esta habilidad es observar cómo las celebridades y los oradores usan sus manos y otros gestos mientras hablan.

Observa cómo los movimientos de sus manos parecen «ilustrar» lo que dicen sus palabras.

Si aún no estás acostumbrado a “hablar” con las manos, mantenlas quietas. Trata de no jugar con cualquier cosa que tengas en ellas (lentes, papeles, anillos, etc.), pues eso puede distraer a tus interlocutores.

Posiciona muy bien tu cuerpo

Agrega potencia a tus palabras moviendo tu cuerpo de manera apropiada. Por ejemplo, si le hablas a un grupo desde un escenario, puedes pasar de un punto a otro para indicar que estás presentando una nueva idea.

De manera similar, cuando estés en una mesa, inclínate ligeramente hacia adelante cuando desees enfatizar un punto.

Usa palabras que todo el mundo entienda

Los clichés, las muletillas, las frases hechas las disertaciones son lo opuesto a la elocuencia. Usa palabras o frases inesperadas pero comunes que ilustren los puntos de una manera memorable.

También evita palabras técnicas o que tus interlocutores no puedan entender. Usar palabras elegantes te hace sonar como una persona arrogante y snob, mas no inteligente. Si es necesario introducir un término desconocido o, incluso técnico, defínelo en un lenguaje sencillo

Habla a diferentes velocidades

Hablar a una velocidad única sólo provocará que tu discurso sea monótono y que las personas que te escuchan se aburran. En cambio, acelerar y desacelerar, según la importancia de lo que comunicas, te dará puntos extra.

Usa pausas para crear énfasis

No sólo se trata de acelerar, desacelerar o cambiar de posición, también es importante crear silencio para aumentar la tensión, el énfasis y la elocuencia de lo que dices.

Una pequeña pausa antes de decir algo importante crea suspenso y eso mantendrá atentas a las personas que te escuchan.

De manera similar, una pausa después de haber dicho algo importante enfatiza lo ya dicho y le da a los oyentes un momento para reflexionar.

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¿Estás listo para aplicar estas claves?

MÁS EN MSN

Características que todas las personas inteligentes tienen

¿Qué hace a una persona inteligente? Se estima que el Coeficiente Intelectual promedio de una persona en el mundo de es 100 puntos. Las personas con una inteligencia superior, sin embargo, superan los 115 puntos y reúnen varias de estas 8 características.

https://www.msn.com/es-co/dinero/finanzas-personales/9-formas-de-expresarte-que-te-harán-ver-más-inteligente/ar-BBGmyVJ?ocid=spartandhp

Simon Vélez

Simón Vélez (Manizales, 1949) es uno de los arquitectos colombianos más reconocidos en el mundo por impulsar la guadua como material fundamental en la construcción. Este egresado de la Universidad de los Andes cree que la arquitectura debe ser “mucho más vegetariana”, refiriéndose con lo anterior al uso prolongado de los minerales.

Para el diseño arquitectónico de esta casa en Anapoima, Cundinamarca (que realizó en compañía de su socio, Marcelo Villegas), planteó tres pabellones principales que funcionan de manera independiente. Dos de ellos, ubicados en los extremos, albergan las habitaciones y están unidos por uno central de forma octagonal curvada, prácticamente circular, que contiene las áreas sociales, otorgando independencia y tranquilidad a las zonas más privadas, y cercanía y flexibilidad en su uso a las más públicas.

“Hay que saber equilibrar entre lo mineral y lo vegetal”, comenta Simón Vélez al preguntarle sobre la materialidad de esta obra. Partiendo de esta intención se vuelve muy interesante observar la diversidad de materiales: madera de chicalá, obtenida de forma local, eucalipto de fuentes reforestadas y, por supuesto, guadua, por solo mencionar algunos.

Cada uno de estos elementos es combinado con tubos petroleros que amarran la estructura, varillas corrugadas expuestas en muebles y barandas, piedras impregnadas de fósiles en la base de las columnas y en el piso fundido en sitio, pizarras de tonos diversos obtenidas en Pacho, Cundinamarca, y rótulas estructurales de bronce, entre otros.

Al poner en conjunto este sinfín de elementos, cada uno con su forma, carácter e historia singular, surge un elaborado entramado artesanal que complementa de manera tranquila y armoniosa la intensidad de la naturaleza que lo rodea.