19 provincias en Ecuador reforestan y cuidan el agua

En el cantón Cotacachi (Imbabura) funciona uno de los  viveros que está a cargo del Gobierno. Foto: Francisco Espinoza para EL COMERCIO

En el cantón Cotacachi (Imbabura) funciona uno de los viveros que está a cargo del Gobierno. Foto: Francisco Espinoza para EL COMERCIO.

Washington Benalcázar,
Bolívar Velasco y Andrea Medina. Redactores (I)

De los 23 gobiernos provinciales del país, 19 cuentan con viveros que producen 2,2 millones de plantas anuales para la reforestación, el cuidado de las cuencas hidrográficas y la disminución de la frontera agrícola, principalmente.

Imbabura lidera la producción de las plantas nativas según el Censo de Información Ambiental Económica de los gobiernos provinciales, hecho por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Se trata de especies de la zona andina destinadas a la reforestación. La Prefectura de Imbabura dispone de un invernadero de cerca de media hectárea, ubicado en Cotacachi, con capacidad para producir

150 000 plantas arbustivas, dijo Jorge Paredes, técnico forestal.
De ese total, el 85% (127 500) es de plantas endémicas como aliso rojo, cholán, pumamaqui, guarango, motilón, capulí, entre otras. Las demás son especies introducidas ornamentales, como la acacia y el tilo.

Paredes explicó que las especies nativas son ideales, pues se adaptan bien luego del trasplante. Añadió que la Prefectura impulsa el proyecto Herencia Verde, cuya meta es reforestar al año 250 hectáreas de terrenos públicos para recuperar la cobertura vegetal.

Para ello se atienden pedidos de las juntas parroquiales e instituciones educativas. La entrega de plantas es gratuita.
Un técnico visita el sitio en donde se planifica colocar los arbustos, de entre cinco y seis meses de edad. La idea es recomendar la especie adecuada para cada zona. En terrenos vecinos a las fuentes hídricas, sobre los 3 000 metros, la mejor opción es sembrar alisos o pumamaquis.

En Carchi, la Prefectura tiene cuatro viveros. El de mayor extensión, de tres cuartos de hectárea, está en Tulcán, donde se producen 310 000 plantas al año. De ese total, el 70% es nativo de la zona fría, como arrayán, pumamaqui o laurel de cera que se destinan a zonas que están entre la cota de 2 600 y
3 000 metros de altura.

La Prefectura del Carchi reforesta directamente en las fuentes de agua, donde se han perdido bosques y en terrenos comunitarios, a través de mingas con juntas de agua. El seguimiento se hace en sitios con más de 1 500 plantas.

Orellana es la provincia con la mayor cantidad de especies introducidas y nativas que se producen en viveros. Augusto Córdova, subcoordinador del departamento de Gestión Ambiental de la Prefectura, explicó que el Gobierno Provincial maneja un único espacio de tres hectáreas, en donde se cuidan especies maderables y ornamentales.

Este vivero está en la localidad Nuevo Paraíso, a la altura del km 8 de la vía Coca – Lago Agrio. Allí se cuidan alrededor de 400 000 plantas, mayoritariamente de balsa, que se ofrece a diferentes interesados.

Uno de ellos es una empresa privada que ocupa la balsa para fines comerciales. Así indicó Enrique Morales, titular del área de Gestión Ambiental de la Prefectura de Orellana. “Tenemos varios programas en los que se utiliza la balsa para reforestar áreas degradadas. Esto se complementa con rentabilidad económica”. La balsa es una planta de rápido crecimiento y considerada ideal para este territorio.

Pero hay personas particulares de esta provincia que compran las otras especies de plantas del vivero, que cuestan entre USD 0,50 y 1.

La Prefectura de Santo Domingo de los Tsáchilas tiene desde el 2010 el vivero Kasama que produce 500 000 plantas al año. Allí hay especies maderables como el chispeó, guadúa, bambú, moral fino, sangre de drago, guayacán, chiparo, bobo y frutales.

El objetivo principal de estas plantas es la repoblación de las áreas deforestadas. La Unidad de Gestión Ambiental informa que en la provincia hay unas 54 000 hectáreas que se deben reforestar, sobre todo en las microcuencas. En el 2016, la provincia contaba con 1 250 hectáreas forestadas y reforestadas con fines de conservación, según el INEC.

Ivanova Ortega, directora de la Unidad de Gestión Ambiental de la Prefectura, aseguró que para el 2018 se presupuestaron USD 531 588 para la reforestación de cuencas hídricas. Eso incluye la construcción de un nuevo vivero con similar capacidad al actual. Otro de los programas involucra a la comunidad, que presta sus terrenos para reforestar.

En ese caso se le entrega en donación una cierta cantidad de plantas. Esto ya se ha hecho en territorios cercanos a las riberas del Alluriquín y Damas.

http://www.elcomercio.com/actualidad/provincias-reforestan-cuidan-agua-especies.html

El mercado mundial de bambú

A medida que la demanda mundial de bambú aumenta continuamente en los últimos ocho años, los países deben impulsar la industria del bambú guadua promoviendo diversas oportunidades comerciales y promoviendo el bambú para la reforestación, rehabilitar y proteger áreas de cuencas hidrográficas.

De acuerdo con el Departamento de Comercio e Industria (DTI) en Filipinas, la demanda mundial de bambú es enorme, con $ 7 mil millones en exportaciones en 2009 que aumentó significativamente a $ 17 mil millones en 2015.

Filipinas exportó P62 millones en productos de bambú en los primeros seis meses de 2017.

De las 1.000 especies de bambú conocidas, 49 crecen en Filipinas, lo que le da a ese país el potencial de convertirse en un importante proveedor de productos elaborados a partir de la planta. China es actualmente el mayor exportador de productos de bambú.

Ahora la industria del bambú produce muebles de primera clase como pantallas de lámparas y marcos para cuadros y tableros.

Si bien el bambú proporciona materiales para la construcción, pulpa, papel, fibra y productos alimenticios y medicinales, también es capaz de capturar tanto como 400 por ciento de carbono por unidad de área, mientras que libera 35 por ciento más oxígeno que los árboles.

El Artículo completo en Manila Times

http://www.forestalmaderero.com/articulos/item/mercado-mundial-bambu.html

9 hábitos que te hacen ver poco profesional (y tal vez no te das cuenta)

CIUDAD DE MÉXICO.- Fomentar relaciones profesionales, hacer networking y mantener una comunicación constante con clientes, y colegas te permite crear mejores oportunidades para tu carrera, en un entorno de confianza mutua.
Sin embargo, existen actitudes y comportamientos que sin darte cuenta pueden estar afectando la forma en que te relacionas con tus colaboradores o clientes y mermar tu desempeño profesional.
El autor de The Intelligent Entrepreneur», Bill Murphy Jr. compartió en Inc. nueve hábitos que pueden hacer que los demás te consideren poco profesional o nada confiable, y que es recomendable que evites.
Si bien algunas actitudes pueden ser un poco obvias, no está de más recordarlas, hacer un poco de conciencia y reflexionar al respecto, para mejorar en tu carrera.

Descuidar tu lenguaje

Además de correr el riesgo de ofender, si alguien se expresa constantemente con obscenidades o utiliza alguna mala palabra como adjetivo en cualquier ocasión, puede provocar que el resto de la gente piense que es la única forma en que sea persona se expresa, sin contar con mayor riqueza en su vocabulario y tener creatividad para comunicarse.

Impuntualidad

Tener el hábito de la puntualidad, no sólo refleja compromiso de tu parte, sino también te permite mostrar respeto por el tiempo de los demás. Llegar a la hora en la que has acordado te muestra como una persona profesional que se preocupa por este tipo de aspectos.

Te puede interesar: 5 claves para que los cazatalentos quieran ver tu perfil de LinkedIn

Ser excesivamente positivo

Si bien tener una actitud positiva ayuda a ser más productivo y a la vez permite enfrentar la adversidad; hay que tener cuidado de no exagerar y correr el riesgo de parecer ingenuo o poco realista ante circunstancias serias o complicadas, que pueden determinar el grado de profesionalismo.

Ser inconstante

Comprometerte a asistir a algún lado o realizar cierta tarea y no cumplirlo, te hace ver irresponsable y poco confiable, lo cual al momento de presentarse alguna oportunidad corres el riesgo de que no te tomen en cuenta.

Desorganización

Sea el negocio que sea al que te dediques, los clientes o compañeros de trabajo esperan que respondas con eficiencia a sus necesidades. Sin embargo, si eres una persona desorganizada con sus propios asuntos, es posible que los demás no consideren que seas confiable para ciertas tareas.

Tener dificultad al expresarte

Similar al primer punto, si no puedes expresarte correctamente y ser claro al momento de decir lo que sea necesario ya sea de forma escrita o hablada, no te tomarán como una persona profesional.

Ocultar información

Es comprensible que dependiendo del trabajo que realices, probablemente exista cierta información que no puedas revelar a cualquiera, sin embargo, si te dedicas a ocultar información a tus compañeros de trabajo, empleados o clientes, tu reputación como líder puede no ser mejor. Incluso puedes provocar que las personas con quienes trabajes no confíen en ti tampoco.

Prometer lo que no puedes cumplir

Una vez que te comprometas a hacer algo o estés vendiendo algún producto o servicio, es necesario que lo hagas tal y como lo dijiste.

Engañar o mentir

Aunque sean muy obvias, vale la pena mencionar que hacer cualquiera de estas dos faltas hará que pierdas la confianza de cualquiera que se dé cuenta. Se trata de cumplir con tu palabra, ser comprometido en cualquier aspecto de tu trabajo, para así permitirte seguir creciendo profesionalmente y generar un entorno confiable.

http://www.dineroenimagen.com/2016-11-21/80508